El Dzogchen Ngöndro (o prácticas preliminares del Dzogchen) es el conjunto de prácticas fundamentales del budismo tibetano diseñadas para purificar el karma negativo, acumular mérito espiritual y preparar la mente del practicante para las enseñanzas más elevadas de la Gran Perfección (Dzogchen).
- La preciosa existencia humana: Reflexionar sobre la rareza y la gran oportunidad que representa tener una vida humana con las condiciones necesarias para practicar el Dharma.
- La impermanencia: Comprender que todo lo compuesto cambia segundo a segundo y que la muerte es una certeza con fecha desconocida.
- La ley del Karma (Causa y Efecto): Reconocer que cada acción física, verbal o mental produce un resultado inevitable.
- Los defectos del Samsara: Entender que cualquier estado dentro de la existencia cíclica está impregnado de insatisfacción o sufrimiento.
- El Refugio: Postraciones físicas combinadas con la recitación de los versos de refugio en las Tres Joyas (Buda, Dharma y Sangha) y las Tres Raíces (Guru, Deva y Dakini).
- La Bodhichitta: El cultivo de la mente de la iluminación, haciendo el voto de alcanzar la Budeidad para liberar a todos los seres sintientes.
- La Purificación de Vajrasattva: Meditación en la deidad de la purificación y recitación del mantra de 100 sílabas para limpiar los oscurecimientos kármicos acumulados.
- La Ofrenda del Mandala: La visualización y ofrenda de todo el universo purificado a los Budas para acumular una inmensa cantidad de mérito espiritual.
- El Chöd (Opcional según el linaje): Práctica para cortar el aferramiento al ego mediante la ofrenda ilusoria del propio cuerpo.
- El Guru Yoga: La práctica central donde el estudiante mezcla su mente indivisiblemente con la mente iluminada del maestro, sirviendo como la puerta directa a la realización del Dzogchen.