Dzogchen El Cuerpo de Arcoíris Trekchö y Thögal

El cuerpo de arcoíris (ja-lus) es un fenómeno místico del budismo tibetano donde el cuerpo físico de un practicante avanzado se disuelve en luz pura en el momento de la muerte.

¿Qué es y cómo ocurre?
  • Es la realización máxima de prácticas avanzadas como el Dzogchen y el yoga conocido como thögal. 
  • El cuerpo material pierde su densidad y regresa a su naturaleza luminosa original. 
  • A veces solo quedan el cabello y las uñas del difunto, o el cuerpo entero se encoge y desaparece dejando luces de colores y rastros de arcoíris. 
  • Según la tradición, esto demuestra que la persona alcanzó el estado de un Buda y liberó los elementos físicos en forma de luz.
  • El cuerpo de arcoíris no se logra con una meditación común, sino a través de las prácticas contemplativas más avanzadas y secretas del budismo tibetano, específicamente dentro de la tradición Dzogchen (Gran Perfección).
    Estas prácticas se dividen en dos etapas fundamentales y consecutivas:
    1. Trekchö (Cortar a través de la rigidez)
    Es la práctica de base obligatoria antes de intentar manifestar el cuerpo de arcoíris.
    • El objetivo: Consiste en romper la ilusión del ego, el pensamiento conceptual y la solidez del mundo material.
    • La técnica: El meditador descansa la mente de forma directa y sin esfuerzo en el estado natural de la conciencia pura (Rigpa). Al disolver las proyecciones mentales, se reconoce que el universo no tiene una existencia sólida e independiente.
    2. Thögal (El salto directo)
    Es la práctica principal y directa que permite la disolución física en luz. Solo se enseña a quienes ya dominan el Trekchö.
    • El objetivo: Madurar el reconocimiento de la conciencia pura hasta que los elementos físicos que componen el cuerpo humano se liberen en su forma original: luz pura de cinco colores (los colores del arcoíris, que representan los cinco elementos purificados).
    • La técnica: Incluye meditaciones avanzadas utilizando la luz del sol, la luz de la luna, la oscuridad total o el espacio abierto del cielo. A través de posturas corporales fijas y miradas específicas, el practicante aprende a percibir las visiones de su propia mente despierta hasta que la realidad exterior y el cuerpo físico se unifican por completo con la luminosidad de la mente.
    Requisitos tradicionales estrictos
    Estas meditaciones no se pueden aprender en libros ni de forma autodidacta por tres razones esenciales:
    • Transmisión oral directa: Requieren la iniciación, guía constante y la "introducción directa" a la naturaleza de la mente por parte de un maestro o lama cualificado.
    • Retiros prolongados: Los yoguis que buscan este estado suelen pasar años o décadas en aislamiento estricto en cuevas o cabañas de retiro.
    • Fundamento ético: Exigen una base impecable de compasión universal (Bodhicitta) y un profundo entrenamiento previo en los preliminares del budismo (Ngöndro).