El Mandala Corto de 7 Montones es la versión simplificada y más accesible de la ofrenda del mandala. Se utiliza habitualmente en las meditaciones diarias, al inicio de las enseñanzas o cuando no se dispone del tiempo o del equipo completo de anillos metálicos.
- 1. El centro: El Monte Meru (el eje central del universo, la montaña sagrada que sostiene los cielos).
- 2. El este (frente a ti): El continente Purvavideha (el cuerpo de la tierra del este).
- 3. El sur (a tu derecha): El continente Jambudvipa (nuestro propio mundo material).
- 4. El oeste (detrás, al fondo): El continente Aparagoyaniya (el continente de los placeres del oeste).
- 5. El norte (a tu izquierda): El continente Uttarakuru (el continente del norte, de la vida larga).
- 6. En el espacio (arriba, cuadrante este/oeste): El Sol (la energía clarificadora).
- 7. En el espacio (arriba, cuadrante norte/sur): La Luna (la energía refrescante y compasiva).
- La Limpieza: Sostén el plato con la mano izquierda. Con el antebrazo derecho, frota la superficie del plato tres veces en el sentido de las agujas del reloj, visualizando que limpias los oscurecimientos de tu mente.
- El Centro: Coloca el primer montón justo en el centro del plato (Monte Meru).
- El Este: Coloca el segundo montón en el borde del plato más cercano a ti (o en la dirección que hayas designado como el Este).
- El Sur: Coloca el tercer montón a la derecha del plato.
- El Oeste: Coloca el cuarto montón en el borde opuesto a ti (al fondo).
- El Norte: Coloca el quinto montón a la izquierda del plato.
- El Sol y la Luna: Coloca el sexto montón en el espacio entre el centro y el este, y el séptimo montón en el espacio entre el centro y el oeste.
- La Ofrenda: Sostén el plato con ambas manos a la altura del pecho, recita la oración de dedicación abreviada y visualiza que todo este cosmos se disuelve en luz y es aceptado con amor por los Budas.
- La Disolución: Inclina el plato hacia tu cuerpo, dejando caer el arroz de vuelta al recipiente, reconociendo la vacuidad de todos los fenómenos.
La tierra impregnada de perfume, sembrada de flores,
el Monte Meru, los cuatro continentes, el sol y la luna,
los imagino como una Tierra de Budas y los ofrezco.
¡Que todos los seres disfruten de esta tierra pura!